El correo privado en las colecciones temáticas (1ª Parte)

Artículo de ©F Piniella
En muchas ocasiones he podido escuchar que el material no emitido por administraciones postales públicas no es válido para una colección temática. Evidentemente en países donde existe un sello del correo estatal y un sello del correo privado, siempre será preferible, como norma general el primero. Pero aunque en la actualidad estemos en un proceso de privatización en muchos países de los servicios públicos esenciales, como ocurre con el de Correos, esto no ha empezado hace dos días, sino que existe y existieron correos privados que funcionaron con sus marcas incluso antes que existiera el sello de correos, es decir prefilatelia privada como ocurre en el caso de los famosos Cosarios gaditanos. En este artículo iremos viendo por parte algunos ejemplos que nos pueden servir de material para nuestras colecciones temáticas. Empezaremos con los Cosarios Gaditanos y el servicio de Pony Express. Pero como siempre veamos lo que dicen las leyes, es decir los reglamentos y directrices de exposición de la FIP:
3.1. Material filatélico apropiado es el que ha sido emitido, se proyectó emitir o ha sido producido en la elaboración de la emisión, con el propósito de transmitir correo u otras comunicaciones postales, el que ha sido usado para ello, o considerado válido por organizaciones postales gubernamentales, locales o agencias postales privadas, así como por otras autoridades debidamente encargadas o facultadas para ello.
MARCA Compañía del Sol -pequeña-


  • Cosarios gaditanos
La más rara de las marcas,
la primera del Sol 1839
Pedro Monge publicó en 1959 “Las mensajerías gaditanas”. Posteriormente en 1977, Natalio Nathan editó en Gran Betaña primero una monografía en el Boletín de la Spanish Philatelic Society y posteriormente en castellano "Los Cosarios de Cádiz entre 1830 y 1860" (no confundir con corsarios, que son unos piratas, jajaja...). Finalmente una obra colofón fue la del gaditano José Chanivet “Los Cosarios Gaditanos en el siglo XIX” publicada en 1995 por FESOFI (se puede descargar -> aquí). Este alud de publicaciones indica la importancia del filón postal de estas piezas, donde existen tanto marcas como etiquetas, algunas muy temáticas como la de la Compañía del Sol. Puede observarse como los destinatarios o remitentes en muchos casos eran empresarios vinateros como las cartas que aparecen aquí como ejemplo. También hay un archivo importante que circuló en su momento de la casa Pickman de cerámica de la Cartuja de Sevilla con mensajerías gaditanas.
MARCA Compañía de Berdugo
ETIQUETA Antigua de Reguero - Cosario Diéguez 
Cádiz en esta época unía a su pasado esplendoroso de sede de la Casa de la Contratación desde 1717, una industria del vino que originaba un importante, no solo tráfico comercial, sino también de correspondencia con Inglaterra, a través sobre todo de las navieras “Peninsular Steam Navigation Company” o “Peninsular & Oriental Line”. Los siete carteros existentes en la zona no podían dar ese servicio por lo que el Gobierno en el año 1830 a través de una Real Orden legaliza lo que era una necesidad para los comerciantes, que los cosarios además de los paquetes pudieran llevar cartas.
Factura de entrega de correspondencia en una oficina del Cosario Antonio Fernández 1899
Las mensajerías dieron un paso más a estos cosarios, y recorrían largas distancias en vehículos más rápidos que los del correo oficial, (diligencias) Además floreció en Cádiz el otro negocio del transporte de correspondencia que era el encaminador, (forwarding agent) cuyo rol era internacional, en contraposición con el cosario, que era puramente local o provincial.

  • Pony Express
Frank E. Webner,
jinete del Pony Expess,
alrededor de 1861
El Pony Express funcionó durante solo un año y medio (desde abril de 1860 a noviembre de 1861), pero creó un legado del lejano oeste que duró generaciones. Fue un servicio de correo rápido privado que cruzaba Estados Unidos. Empezaba en St. Joseph (Misuri) y llegaba hasta Sacramento (California). Los mensajes se llevaban a caballo a lo largo de la geografía americana, reduciendo el tiempo que tardaba el correo oficial público en llegar desde el Atlántico al Pacífico a diez días. El Pony Express fue reemplazado gracias al éxito del primer telégrafo transcontinental y la primera vía férrea y quedó en la memoria de todos junto a la épica del lejano oeste. Filatélicamente y temáticamente es un filón para los que hacen desde luego el tema Caballos, pero también la historia de los EE.UU., del Far West, o la más reciente colección sobre los Indios Nativos Americanos que triunfó en la exposición New York'2016.
Son piezas muy valoradas y abajo podemos ver dos ejemplos de "joyas" que saldrán próximamente a subasta...
Uno de los tres fundadores de Pony Express, William H. Russell, firmó este sobre del telegrama de Stebbins Line al "Rey de la diligencia" Ben Holladay y lo marcó como "Free on pony" para renunciar al cargo expreso de $5. Salió en el viaje a California desde St. Joseph, Missouri, el 6 de mayo de 1860. Para cuando el jinete de Pony Express llegó a Ruby Valley en Nevada, aproximadamente una semana después, la guerra entre los indios Paiute y los colonos locales había comenzado. El 12 de mayo, los guerreros paiute bajo el mando del jefe Numaga mataron a decenas de milicias organizadas apresuradamente en la Primera Batalla del Lago Pyramid. Poco después de que este sobre pasara por la zona de guerra, los ataques de los indios a las estaciones a lo largo de la ruta cerraron o interrumpieron el servicio Pony Express durante meses. Este sobre fue parte de las destacadas colecciones formadas por Robert S. Emerson y Edward S. Knapp, y el Sr. Gross la adquirió en la venta de la colección "Concord" de Siegel en 1994 (Dr. Charles E. Test). Sale próximamente en subasta a $75.000. 
En mayo de 1861, un joven de California enviaba una carta a través de Pony Express a sus familiares en Prince Edward Island. El remitente fue probablemente John McFadyen, y el sobre es el único conocida de Pony Express para la Isla del Príncipe Eduardo, de hecho, de todas los sobres de Pony, solo hay seis en países más allá de los EE. UU. y de ellos solo cuatro de estos tienen un sello Pony Express. En 2004 hizo su primera y única aparición en el mercado en la subasta de la legendaria colección Pony Express formada por Alfred F. Lichtenstein, quien fue presidente de la empresa que se fusionó para convertirse en la gigante farmacéutica Ciba-Geigy. Vuelve a salir en subasta este año por 300.000 $ (si, trescientos mil, no me he equivocado).
Se establecieron paradas para los jinetes cada 10 o 15 millas. En algunas paradas, los jinetes recibían un caballo nuevo. Cada jinete tenía que viajar una distancia de 75 millas antes de pasar el correo a otro jinete. Este horario fue establecido para que un viaje desde Missouri a California durara sólo ocho días (abajo se puede ver el gran número de marcas postales que se generó). 
El coleccionismo en EE.UU. de estas emisiones es importante. Existe la Carriers and Locals Society que edita el boletín "The Penny Post" con estudios sobre el tema. Y la cotización, como hemos visto anteriormente de estas piezas es muy importante. Sus usos temáticos son evidentes también.



 

1 comentario:

Vilmar Brito dijo...

interessante materia.